El Desentierro - 2019

Prensa


Opiniones y comentarios del público.

30 de diciembre de 2019 · Redes Sociales

"Cuando vi “Umbral”, de Claudio Perrín, antes de racionalizar y asimilar el bombazo, pasé una o dos horas cargado de una angustiay una melancolía insoportables. Entre todos los recursos poréticos y técnicos para lograr ese efecto en el espectador, la elección de un espacio cerrado y de una luz débil y opresiva, parecían determinantes. Pero en "El desentierro”, cuando la historia deviene en un roadmovie, todo es luminosidad y color, y sin embargo lo que sale de la pantalla transmite otra vez esa angustia. Porque lo que logra Perrín es desenterrar de nosotros mismos hasta la miseria que nos entristece. Nos angustia lo que vemos, porque lo vemos en nosotros. Sus películas confrontan lo que decimos y aspiramos a no ser, con lo que tranquilamente podríamos ser. Matar a patadas a un pibe, robarle a un muerto, violar. Todo es posible. Admiro profundamente el cine de Claudio porque él logra desnudar, con la poética de sus películas, lo que nos cuesta tanto con palabras desnudar de nosotros mismos, del colectivo del que somos parte: el germen de la tragedia más violenta, la deshumanización convalidada por el imaginario social. Como en “El huevo de la serpiente”, hay un germen que duerme en la gente, algo que despierta y hace posible el nazismo, la dictadura, el macrismo. Como en el carnaval de Jujuy, el diablo está suelto y podemos echarle la culpa de todo. Queda para la historia desandar los procesos y entender por qué; el arte solo puede abrir la puerta de la duda, interpelar e incomodar.
En lo que refiere al oficio, “El desentierro” es, como en otra de sus películas, una sucesión de aciertos, una experiencia de cine puro. Todo guión y montaje. Cada encuadre un poema y un testimonio, como los primeros planos de un hombre dormido o una mujer muerta, y en el profundo del encuadre el personaje que esconde, que engaña, que deja escapar su Caín frente a la vulnerabilidad del otro. La fotografía, de otro talento local como Ale Pereyra, es también un aporte fundamental al conjunto. Me tiento de disparar una serie de especulaciones sobre toda la película, pero quedaría al borde del spoiler. Un capítulo aparte las interpretaciones, la enorme Claudia Schujman paseando esa mirada de agotamiento y derrota, de permanente contramano de la vida, la violencia contenida del personaje de Chanampa, y Zahir Perrín que parece haber heredado todo el talento de sus padres. No puedo dejar de decir que este cine, de enorme calidad artística, debería estar acompañado del apoyo oficial que se merece. Esperemos que las nuevas gestiones lo tengan en cuenta" 

Marcelo Tatin Britos

 

“El Desentierro” es una película poderosa con unas actuaciones descomunales de todo el elenco. Es, en cierta forma, una road movie que desembarca en medio de la bacanal y por momentos desconcertante fiesta del Carnaval jujeño. Pero también es una película que habla del dinero, de cuál es su valor y su destino real, de un diablo no tan diablo, de las contradicciones entre diferentes creencias, de un niño que es el futuro y de una mujer empoderada que está perdida pero que, a pesar de la violencia, intenta encontrarse. Es una película con una fotografía de una belleza desbordante, un gran trabajo de dirección de Claudio Perrin que sabe manejar muy bien tiempos y silencios que muchas veces narran más que las palabras. Y es la confirmación de que Claudia Schujman está entre las mejores actrices que ha dado este país. Por favor no se la pierdan!!!!! (mañana cuelgo una nota en el diario....pero necesitaba adelantarles esto... )"

Miguel Passarini

 

"EL DESENTIERRO: Los colores y el gris ceniza.
Entre los cuerpos vencidos y caídos de ellos dos, hay un niño de voz silenciada. Lo que sigue es un encuentro con un más allá cercano, que parece salido de un ensueño. Así, el film se vuelve road-movie que surca un espacio que se extraña, para arribar, finalmente, a una fiesta. Humahuaca aparece espléndida en sus colores, en la mascarada, en la celebración del diablo y sus travesuras. El contraste no puede ser mayor. Allí, la paradoja. Porque serán esos disfraces los que lleven a desocultar lo que en esta pareja descansa de manera larvada. El desentierro es un disfrute de libertad: la cámara viaja al encuentro de las imágenes y de sí misma. Persigue una pregunta y se abisma en ella. Por eso, es un ejercicio de meditación, un rasgo que es intrínseco al cine de su director, Claudio Perrin, dedicado a indagar en los recodos de casas de barrio así como en los resquicios de una infancia que se escapa"

Leandro Arteaga

 

"Noche de cine con mi amiga Carolina Boetti. El Desentierro de Claudio Perrin..Un viaje al norte de nuestro de país un cóctel de fotografías naturaleza cultura. Una historia de vida y un enlace en los fascinantes y misticos carnavales!!..felicitaciones Claudia Schujman Zahir y todo el elenco, apoyemos el cine independiente local!!"

Marzia Echenique

 

"Anoche tuve la oportunidad de disfrutar de "El desentierro", la última película de Claudio Perrin, en nuestro querido Cine El Cairo.

No voy a entrar en críticas y halagos porque hay gente que ya lo ha hecho y mucho mejor de lo que pueda escribir.
Simplemente recomendarla y decirles que no se la pierdan, es un Cine hecho con las tripas, con el corazón y con mucho talento"

Daniel Carballido

 

"Excelente!!! Vayan a verla . Háganse un rato para despedir este año con buen cine rosarino .. renovar las energías y encarar el próximo con toda la diablura en el alma!!!! 70$ no la dejen pasar. A la salida me clave un dr lemon de litro; no daba para menos... mucho para celebrar !!!"  

Temis Parola

 

"Hola amigos: como siempre, han logrado movilizarme y conmoverme, las pelis de ustedes hablan, desconciertan, llegan, interpelan. Algunas asociaciones sueltas que me salieron "en caliente":
Extraviarse, perder y perderse. Se van sembrando preguntas con caras endiabladas. Las encrucijadas, tomar una dirección para encontrar o desencontrar un camino, estancarse, buscar atravesar la frontera pero no poder. Hacer y hacerse trampa. Cuidar y descuidar. Descuidarse, dejarse llevar por un tiempo irreal, ofrendar, abandonar, recuperar, derivaron. La relación entre los vivos y los muertos. Las máscaras. ¿Qué guirnalda te une? ¿Qué máscara te protege? No atender, perderse, el dinero, los sueños, las frustraciones, los paisajes, la soledad entre la multitud, el encierro, entramparse en el ritual y después, ¿qué…?...Gracias" 

Gabriela Wolochwianski

 

"El Desentierro. Desde la mirada de la mujer porque la mirada lleva esas huellas del machismo que nos marcaron los pasos.
Uno ve este film con la dureza de Mónica (Claudia) en la piel. Una piel de rinoceronte para soportar el dolor y el absurdo de la enfermedad social que todos llevamos adentro. Sobrevivir desde ese lugar tan imposible que es la vida en esta sociedad de reglas sucias.
La mujer implantada allí, queda muerta, como un pájaro volando en una vertical hacia abajo. Un entierro pero los ojos del hijo que todo lo miran y que todo lo registran va acompañando a estos dos seres muertos a un desentierro. El diablo anda suelto y él tiene la culpa de todo… somos seres errantes haciendo rollitos de plata para protegernos, triturando migas de galletitas, porque no podemos romper esa realidad de la que no sabemos como salir?
Esa complicidad de la violencia en esa unión que toma la forma social de “matrimonio” y el hijo en medio de ese lenguaje de dolor y bronca contenida.
El dinero y su sucio papel. La prostitución del ser humano en sus formas acalladas y cotidianas. Vamos viajando por ese camino y hay una esperanza fucsia, incrustante, resorte en la memoria de las imágenes, donde el hijo queda sentado en medio de la belleza, subido a un auto que dejará de funcionar.
La cama ruge en el dolor de una mujer violada por su marido. La cama ruge en el dolor de una hombre que sabe que su mujer no lo desea. Cómo se vive desde esos lugares? La incomodidad ahoga y así vamos transitando en este viaje abierto, donde el hijo se pierde para alejarse de esos padres que no pueden con el naufragio de sus vidas.
Es ir contra el deseo vivir enterrados? Escapar y toparse con la alegría ajena, una alegría que no contagia sino que pone aún más en contraste la tristeza de los huesos?
Por eso esa imagen del pájaro muerto y volando hacia abajo es como una flecha, la que esperamos que siga el hijo que queda en un camino incierto cuando los padres se pierden.
Este film me lleva a reflexionar en la destrucción que el sistema hace en nuestras vidas"

Adriana Briff

Opiniones y comentarios del público.
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